Pamukkale, que significa «castillo de algodón» en turco, es un paraje natural situado en la provincia de Denizli, en el suroeste de Turquía. La zona es famosa por un mineral carbonatado dejado por el flujo de aguas termales. Se encuentra en la región del Egeo interior de Anatolia, en el valle del río Menderes, que tiene un clima templado durante la mayor parte del año.
El nombre turco hace referencia a la superficie de la brillante piedra caliza blanca como la nieve, moldeada a lo largo de milenios por manantiales ricos en calcita. Las aguas ricas en minerales, que gotean lentamente por la ladera de la montaña, se acumulan y caen en cascada por las terrazas minerales hasta llegar a las piscinas situadas más abajo. Fue añadido a la lista del Patrimonio Mundial de la UNESCO en 1988 junto con Hierápolis.
Historia de Pamukkale
Pamukkale, conocida por sus impresionantes terrazas de travertino blanco, se encuentra en el suroeste de Turquía y cuenta con una rica historia que se remonta a miles de años atrás.
Cultura antigua
- Hierápolis: La zona que rodea Pamukkale albergaba la antigua ciudad de Hierápolis, fundada en el siglo II a. C. por el reino atálida de Pérgamo. Rápidamente se convirtió en un importante centro termal y de curación, en gran parte debido a sus aguas termales.
- Aguas curativas: Se creía que las aguas ricas en minerales tenían propiedades terapéuticas, lo que atraía a visitantes de toda la región para recibir tratamientos. El lugar era conocido por sus baños, templos y un teatro que aún se conserva en pie.
Importancia cultural
- Época romana: Hierápolis floreció bajo el dominio romano, especialmente después de convertirse en provincia romana. Se construyeron muchas estructuras, incluida una gran necrópolis, lo que refleja su importancia como centro cultural.
- Período cristiano: Durante los primeros tiempos del cristianismo, Hierápolis se convirtió en un importante lugar religioso. Se cree que el apóstol Felipe fue martirizado aquí, lo que llevó al establecimiento de una comunidad cristiana.
Declive y redescubrimiento
- Períodos bizantino y otomano: Tras la caída del Imperio romano, Pamukkale sufrió períodos de abandono y decadencia, especialmente durante la época bizantina y más tarde bajo el dominio otomano.
- Redescubrimiento: No fue hasta el siglo XIX cuando Pamukkale comenzó a recuperar su fama como destino turístico. Las terrazas fueron reconocidas por su belleza única, que cautivaba a los viajeros.
En la actualidad
- Patrimonio Mundial de la UNESCO: En 1988, Pamukkale y Hierápolis fueron declaradas Patrimonio Mundial de la UNESCO, lo que pone de relieve su importancia cultural y natural. Hoy en día, atraen a millones de visitantes que acuden para admirar las singulares formaciones de travertino y las ruinas de Hierápolis.
Pamukkale es un impresionante recordatorio de la interacción entre la naturaleza y la historia humana, ya que combina un paisaje espectacular con una rica narrativa cultural.
